viernes, 16 de febrero de 2007

Un poco de esfuerzo

Quien dijo que la vida era justa?...
Para lograr tus objetivos hay que hacer sacrificios, hay que invertir dinero, tiempo, y dejar de hacer cosas que te gusten para que estos se cumplan, es injusto saber que hay personas que sin moverse de su escritorio, sin hacer mucho sacrificio se les da todo super fácil, me carga, me carga saber que existan mujeres en el mundo que se les de la bendición de ser madres sin querer serlo, que no agradecen a la vida ni a Dios el regalo que se les dio, y que injusto saber es que si hay mujeres que desean con todo su corazón en ser madres y que no son bendecidas porque tienen problemas de fertilidad, que tengan que entregar su tiempo, su dinero y su corazón para que este objetivo se cumpla, que lastima que para lograr un embarazo exitoso tengas que desembolsar millones de pesos, tomar un sin fin de medicamentos, someterte a intensos exámenes y tratamientos para lograr la fecundación adecuada.
Lo que si hay que tener claro, es que cuando uno tiene un sueño y anhelas algo con toda tu fuerza, hay que seguir luchando, y aunque uno este en desacuerdo con el sistema capitalista que llevamos, habrá que seguir desembolsando dinero para lograr ese sueño.
En el ultimo de los casos "la adopción" es una gran forma de entregar amor, esas personitas que fueron abandonadas por sus madres inmaduras y que tienen tanto que entregar, puede que no sea lo mismo, la diferencia es que no se formara ni nacerá de nosotras, pero al menos se lograra el objetivo...
Ser Madre.
Y por esa hermosa obra, Dios lo agradecerá de forma infinita.

martes, 13 de febrero de 2007

Era en Octubre

Era un 13 de diciembre de 1998, tocaron a mi puerta y encontré una persona con rosas en su mano, me dijo: -¿Pamela Martínez?, - le envían estas flores por motivo de su cumpleaños. Me quise morir era la primera vez en toda mi vida que me regalaban flores, Gonzalo me las había enviado antes de irse a Australia de vacaciones... ...le habían pedido que se quedara pero su amor era tan grande hacia mí que se vino a Chile para conquistarme y lo logro. Comenzamos a pololear el 2 de Octubre de 1999, fue el hombre que espere toda mi vida, y el primero en todo sentido, creí que ya no habría hombres como él en este mundo y tuve la suerte de encontrarlo, a los tres meses de pololeo me pidió matrimonio, esta clarísimo que le dije que si, lo que yo no sabia era lo que pasaría mas adelante. A los meses después mi Padre enfermo, ¡Dios! Como quise a ese hombre, fue un año y medio de muchas alegrías y tristezas, mi vida transcurría en atender a mi Papá y la Universidad, por suerte con Gonzalo éramos compañeros así que nos veíamos seguido, el preocuparme del Luchito (mi Papá) me hizo sentir tan especial, aprendí mucho de su enfermedad y estábamos siempre juntos, hasta que un día me llamaron de un trabajo y lo primero que hice fue consultarle a él, me dijo que mi vida tenia que continuar y que no podía dejar de hacer mis cosas solo por cuidarlo, le hice caso, fue la peor decisión que pude tomar, lo único que quería era estar con él. Gonzalo lo adoraba, y mi Papá se sentía tranquilo al ver lo mucho que nos amábamos, ya estábamos en el 2001 y fijamos la fecha de la boda, nos casaríamos el 20 de octubre por el Civil y el 27 de octubre por la Iglesia, el Luchito seguía enfermo y empeorando, le venían unas descompensaciones muy fuertes, pero siempre tenia ese humor a flor de piel, lo elegí como testigo y obvio como Padrino, un día conversando los dos me dijo que si no podía acompañarme hacia el altar le iba a decir a mi Tata que lo hiciera, yo le dije que sin el no me casaría y que prefería atrasar la boda para mas adelante cuando el estuviera mejor, y ahí fue cuando me dijo esas palabras que jamás olvidare “si tu no te casas, me matas” me dijo, fue ahí cuando supe que el no estaría presente, me hizo llorar. Fue un 15 de Octubre del 2001 cuando sucedió, la madrugada del 14 había tenido mi despedida de soltera, fue una fiesta magnifica, me recosté con él un instante y me dijo “estoy sufriendo” yo no supe que decirle, él quería con todas sus fuerzas estar en mi boda, pero no pudo, se fue a las 03:15 horas. del 15 de octubre, no lo podía creer me casaba en una semana y mi viejo se había ido, Gonzalo no me dejo sola en ningún momento, pero llego el día de tomar la decisión, nos casábamos o la aplazábamos para mas adelante, fue la decisión más difícil que tuve que tomar en mi vida amaba con toda mi alma a Gonzalo, pero mi Viejo hace una semana que se había ido y que el día más importante de mi vida él no estaría presente, llore demasiado, pero me acorde de esas palabras que me dijo un día “si no te casas, me matas”. Nos casamos por el civil el 26 mi Mamá fue mi testigo, y el 27 fue el gran día, para mí el más importante, la boda por la Iglesia, mi Tata me acompaño al altar, nose como lo hice pero no se me cayó ninguna lágrima, sabia que él estaba conmigo, fue el día mas feliz de mi vida pero al mismo tiempo el mas triste... ...a 5 años de ese día, puedo decir que han sido los mas hermosos de mi vida, y seguirá siendo así por muchos años mas. Dedicado a los hombres que más amo en el mundo, mi Marido (Gonzalo) y mi Padre (Luis).